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Expansor tisular e implante: guía completa de la reconstrucción mamaria en dos etapas


La reconstrucción con implante es uno de los caminos más habituales para recuperar la forma del pecho tras una extirpación de la mama (mastectomía), sobre todo cuando se prefiere evitar la cirugía y la recuperación más largas de las técnicas con tejido propio. Tanto en reconstrucción inmediata como diferida, este camino suele apoyarse en un expansor tisular (un globo que estira la piel poco a poco) y, en una segunda etapa, en un implante definitivo para devolver el volumen y la forma al pecho.

Un proceso en dos etapas: del expansor al implante

La forma más extendida sigue un plan cuidadoso en dos etapas, que reconstruye el pecho poco a poco a lo largo de varios meses.

Etapa 1: colocar el expansor tisular

En la primera cirugía se coloca un aparato temporal y ajustable, el expansor tisular, debajo del músculo grande del pecho y de la piel que quede. En las reconstrucciones diferidas, la piel del tórax suele estar más encogida y tensa, sobre todo si se ha recibido radioterapia.

Durante esta primera cirugía, el cirujano crea un bolsillo bajo el músculo del pecho, lo separa en parte de las costillas y coloca el expansor vacío o medio lleno. En algunos casos se añade un material de refuerzo —como una matriz dérmica (una lámina de tejido de soporte)— para reforzar y cubrir la parte de abajo del expansor.

La cirugía suele durar entre 1 y 2 horas y, en la mayoría de los casos, permite volver a casa el mismo día o tras una noche en el hospital. Los drenajes (tubos finos que recogen líquido) se quedan entre 7 y 14 días.

El proceso de expansión

Cuando la herida ha curado lo suficiente (normalmente, 2 o 3 semanas), empieza una serie de visitas de expansión en la consulta. En cada cita se limpia la piel sobre el expansor, se mete una aguja fina a través de la piel hasta la válvula del expansor y se añade suero (agua con sal) para ir estirando, poco a poco, el tejido que lo cubre.

La mayoría de las mujeres notan presión o tirantez tras cada relleno; el procedimiento en sí casi nunca duele, porque los nervios del tejido del pecho se han quitado con la mastectomía. La tensión suele pasar en uno o dos días. El proceso completo de expansión suele durar entre 6 y 8 semanas.

«El proceso de expansión fue menos incómodo de lo que imaginaba. Cada relleno daba presión y tirantez durante uno o dos días, pero no un dolor fuerte. Me iba sintiendo más yo misma a medida que el pecho recuperaba volumen.» — Susan, 52 años, reconstrucción con expansor 18 meses después de la mastectomía.

Etapa 2: cambiar el expansor por el implante definitivo

Cuando se ha terminado la expansión y los tejidos se han estabilizado (normalmente 1 a 3 meses tras el último relleno), se hace una segunda cirugía para cambiar el expansor temporal por el implante definitivo. Se saca el expansor por la misma incisión, se hacen los ajustes necesarios y se coloca el implante en su posición final.

Esta cirugía suele durar entre 1 y 2 horas y la mayoría de las pacientes vuelven a casa el mismo día. La recuperación suele ser más sencilla que la de la primera cirugía y la mayoría vuelven a su rutina en 2 o 3 semanas.

Opciones tras terminar la expansión

Una vez terminada la expansión y estables los tejidos, hay varias opciones:

  • Cambiar el expansor por un implante definitivo: la opción más habitual, con menos tiempo de cirugía y de recuperación.

  • Cambiar el expansor por tejido propio (reconstrucción con tejido propio) en vez de un implante, lo que puede dar muy buenos resultados.

  • Una mezcla de implante y tejido propio puede ser la mejor opción para lograr el volumen y el contorno deseados.

  • Quitar el expansor sin cambiarlo si al final se decide no seguir con la reconstrucción.

Expansores tisulares y radioterapia

Lo que se sabe hoy señala un riesgo importante al combinar expansores con radioterapia. El 20-25% de problemas incluye más riesgo de infección, de que el expansor quede a la vista y de contractura capsular. Por eso, cuando se prevé radioterapia, muchos equipos eligen una reconstrucción directa con implante o una reconstrucción diferida una vez terminadas las sesiones.

Si se ha recibido radioterapia y aun así se elige la expansión, se hace con rellenos de volumen más pequeños y más despacio. El cirujano puede aconsejar relleno con grasa propia (lipofilling) durante la expansión para mejorar la calidad de la piel. A veces, los cambios por la radioterapia impiden una expansión normal y es más aconsejable una reconstrucción con tejido propio.

Compatibilidad con la resonancia magnética

Muchos expansores llevan válvulas con imán que hacen que la resonancia magnética no se pueda hacer o no sea segura. Esto puede limitar las pruebas de imagen necesarias durante el tratamiento del cáncer. Si existe la posibilidad de necesitar una resonancia, conviene hablarlo con el equipo de cirugía.

Reconstrucción directa con implante

La reconstrucción directa con implante en sí sigue siendo poco frecuente en casos diferidos, pero hay soluciones intermedias. Una de las más interesantes son los aparatos combinados, como el expansor/implante de Becker. Contienen entre un 25% y un 50% de gel de silicona, junto a una cámara interna que se rellena de suero a través de una válvula conectada a un tubo cerca de la axila. Cuando se llega a la expansión deseada, se retira el tubo y el aparato queda como implante definitivo.

Tipos de implante: silicona o suero

Los implantes de hoy ofrecen distintas opciones que influyen en el resultado. Los implantes de gel de silicona dan un tacto y un movimiento más naturales, y las fórmulas más nuevas mantienen su forma incluso si la cubierta se rompe. La mayoría de las mujeres prefieren la silicona por su suavidad.

Los implantes de suero se rellenan con suero (agua con sal) estéril. La cubierta de fuera también es de silicona, pero una fuga es más fácil de notar, porque el pecho se deshincha de forma clara. Algunos implantes de silicona texturizada han estado más vigilados por su relación con un linfoma poco frecuente ligado a ciertos implantes (BIA-ALCL). Aunque el riesgo general sigue siendo bajo, esa posible relación ha llevado a retiradas del mercado y a restricciones en varios países.

Recuperación tras la reconstrucción con implante

Tras colocar el expansor cabe esperar molestias moderadas durante 3 a 7 días, que se controlan con analgésicos. Los drenajes pueden quedarse hasta 14 días. El brazo no debe moverse mucho durante 6 semanas: evite levantarlo por encima del hombro y no haga esfuerzos con el músculo del pecho. Volver a un trabajo suave suele ser posible en 2 o 3 semanas, y la vuelta poco a poco a las actividades habituales, entre la 4 y la 6.

En las visitas de expansión es normal notar una presión pasajera tras cada relleno y un aumento poco a poco del volumen del pecho. Tras el cambio por el implante definitivo, la recuperación es más leve, de 1 a 2 semanas, y la vuelta a la rutina en 2 o 3 semanas. El aspecto final se ve a los 2 o 3 meses.

¿Le conviene la reconstrucción con implante?

Elegir entre la reconstrucción con implante y la reconstrucción con tejido propio depende de su caso concreto, de lo que usted prefiera, de su forma de vida y del peso que dé a cosas como el tiempo de recuperación, las cicatrices o los resultados a largo plazo. La reconstrucción con implante supone un tiempo de cirugía y una recuperación inicial más cortos, evita cicatrices de más en otras zonas y encaja bien con quienes prefieren una cirugía más sencilla.

En cambio, los implantes pueden necesitar cambios en el futuro y, tras la radioterapia, los resultados son menos previsibles. Su cirujano plástico le ayudará a sopesar todo esto para decidir el camino que mejor encaje con su caso.

Para una información completa sobre los implantes, incluidos todos los riesgos y problemas que se conocen hoy, consulte el próximo capítulo sobre «Entender los implantes mamarios» en breastreconstructionsurgeon.com.

Preguntas frecuentes sobre el expansor y la reconstrucción con implante

¿Cuánto dura el proceso con expansor tisular?

El proceso completo dura, en general, entre 4 y 6 meses, con visitas a la consulta cada 1 o 2 semanas para los rellenos de suero después de la primera cirugía.

¿Duele colocar el expansor?

La mayoría de las pacientes notan molestias moderadas, sobre todo en forma de tirantez. La expansión da una breve molestia tras cada relleno que suele pasar en un día.

¿Cuánto duran los implantes?

Los implantes de hoy son duraderos, pero no duran toda la vida. Se aconseja un seguimiento y plantear el cambio entre los 10 y los 20 años.

¿Puedo reconstruir con implante después de la radioterapia?

La radioterapia puede complicar la reconstrucción con implante. En muchos casos, el cirujano aconsejará una reconstrucción con tejido propio, que suele dar mejores resultados sobre tejido que ha recibido radioterapia.

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Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada».

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