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Complicaciones tempranas tras la reconstrucción mamaria con colgajo DIEP: las dos primeras semanas

Actualizado: 17 abr


La reconstrucción de la mama con colgajo DIEP (tejido propio del abdomen) es una de las técnicas más avanzadas para reconstruir el pecho con tejido del propio cuerpo. Da resultados naturales y duraderos. Como usamos microcirugía y trabajamos en dos zonas, el pecho y el abdomen, las dos primeras semanas hay que vigilar todo con mucho cuidado. La mayoría de las mujeres se recupera sin problemas graves. Aun así, saber qué problemas pueden aparecer al principio, cómo se detectan y qué señales mirar la ayudará a sentirse preparada y más tranquila durante esta fase tan importante.

En este artículo le explicamos, en un lenguaje sencillo, los problemas más frecuentes durante las dos primeras semanas tras una reconstrucción con colgajo DIEP. También verá cómo los vigila su equipo médico y qué señales de aviso debe conocer cuando ya esté en casa.

Las primeras 72 horas: por qué es tan importante vigilar el colgajo

Las primeras 72 horas después de la cirugía son el momento de mayor riesgo para el tejido nuevo. El colgajo depende por completo de unos vasos sanguíneos muy pequeños que el cirujano ha vuelto a unir con la ayuda del microscopio. Si la sangre no entra o no sale bien del colgajo, este puede sufrir. Por eso es tan importante detectar cualquier problema a tiempo.

Mientras está ingresada, el personal de enfermería revisa el colgajo muy a menudo, a veces cada hora durante el primer o el segundo día. Miran el color, la temperatura y el riego de sangre del tejido nuevo. Muchas veces usan un pequeño aparato de mano (eco-Doppler) que deja oír cómo pasa la sangre por los vasos unidos. Encontrar pronto un problema de circulación aumenta mucho las posibilidades de salvar el colgajo.

Problemas de circulación: lo más urgente

Los problemas de circulación (vasculares) son los riesgos más serios de los primeros días. Se pueden agrupar, básicamente, en tres tipos.

  • Congestión venosa: la sangre llega al colgajo, pero no sale bien. El colgajo se hincha, se oscurece y se nota caliente al tocar. Los problemas de las venas son más frecuentes que los de las arterias y, si se detectan pronto, casi siempre se pueden arreglar con cirugía.

  • Problema de la arteria (trombosis): la arteria que da sangre al colgajo se tapa. El colgajo se ve pálido, se nota frío y pierde el color al apretarlo. Es menos frecuente, pero hay que volver a operar de urgencia.

  • Pérdida de parte o de todo el colgajo: cuando no se puede recuperar el riego de sangre, una parte del colgajo (o, en los casos más graves, todo) puede no sobrevivir. Perder todo el colgajo ocurre en torno al 1 a 5% de los casos en manos con experiencia. El riesgo es mayor si la persona fuma, tiene diabetes, ha recibido radioterapia antes, tiene obesidad o es de edad avanzada.

Si aparece un problema de circulación, a veces hace falta una cirugía urgente, incluso en pocas horas. Por eso se vigila tanto el colgajo al principio. Antes de la operación, su equipo médico habrá hablado con usted de un «plan B» (normalmente un expansor de tejido o un implante) por si el colgajo no se pudiera salvar.

Sangrado y hematoma

Un hematoma es una acumulación de sangre fuera de los vasos, casi siempre en la zona operada. Los pequeños pueden desaparecer solos. Los grandes pueden apretar los vasos finos que dan sangre al colgajo y ponerlo en riesgo. Las señales más claras son: hinchazón rápida, dolor que va a más, moratones en la piel y una zona dura al tocar. Si aparece en los primeros días, suele hacer falta una pequeña cirugía para sacarlo pronto.

Algunos medicamentos, plantas o suplementos pueden aumentar el riesgo de sangrado. Diga siempre a su cirujano plástico cuáles toma antes de la cirugía. A veces le pedirá dejarlos un tiempo o cambiar la dosis.

Seroma (acumulación de líquido)

Un seroma es una bolsa de líquido transparente, de color amarillo claro, que se puede juntar bajo la piel, ya sea en el abdomen (de donde se saca el tejido) o en la mama nueva. Los pequeños son normales y suelen desaparecer solos. Los grandes pueden necesitar que se vacíen con una aguja o que se dejen los drenajes más días. Como el seroma sube el riesgo de infección, siempre se vigila bien.

Infección de la herida

Las infecciones pueden aparecer tanto en la herida del pecho como en la del abdomen. Las señales son: la piel cada vez más roja, calor, hinchazón, dolor, fiebre o líquido que sale por las heridas. Las infecciones de la superficie suelen tratarse con antibióticos en pastillas. Las más profundas pueden necesitar antibióticos por la vena o, pocas veces, una limpieza quirúrgica. Si se detectan pronto y se tratan a tiempo, casi siempre se evitan problemas mayores.

Problemas de cicatrización y pérdida de piel

A veces los bordes de la herida se abren un poco; esto se llama dehiscencia y puede pasar en el abdomen, en la mama o en los dos. El riesgo es mayor si la persona fuma, tiene diabetes u obesidad, ha recibido radioterapia antes o si la herida queda muy tirante. Las aberturas pequeñas suelen curarse con curas locales. Las grandes pueden necesitar un arreglo. La pérdida de piel (cuando una zona se queda sin sangre y muere) es más frecuente en los bordes de la piel de la mama operada que en el propio colgajo.

Pérdida de grasa del colgajo (necrosis grasa)

Cuando algunas partes de grasa del colgajo no reciben suficiente sangre, ese tejido puede estropearse; esto se llama necrosis grasa. En las dos primeras semanas puede notarse como un bulto duro, a veces algo doloroso, en la mama nueva. Las zonas pequeñas suelen ablandarse y desaparecer con los meses. Las grandes pueden necesitar relleno con grasa propia (lipofilling), una pequeña cirugía para quitarlas o alguna prueba de imagen para descartar otras cosas. Es más frecuente en mujeres que fuman o que han recibido radioterapia.

Problemas en la zona del abdomen

Como el colgajo DIEP respeta los músculos del abdomen, el riesgo de hernia o de que el vientre quede abombado es mucho menor que con las técnicas antiguas (TRAM). Aun así, en los primeros días pueden aparecer algunos problemas en esta zona.

  • Seroma en el abdomen: líquido que se junta en la zona de donde se saca el tejido. Suele tratarse con drenajes o sacándolo con una aguja.

  • Apertura de la herida del abdomen: sobre todo en el centro de la herida, que va de una cadera a la otra, donde la piel queda más tirante.

  • Adormecimiento de la piel: la mayoría de las mujeres notan algo de adormecimiento en la parte baja del abdomen tras un DIEP. Mejora con el tiempo, aunque puede que no vuelva del todo.

  • Vientre abombado o hernia: es poco frecuente con el DIEP, pero puede pasar. Si aparece, a veces hace falta un arreglo con cirugía más adelante.

Otros problemas generales a tener en cuenta

Al ser una cirugía larga, en la que se pasa bastante tiempo sin moverse, también hay algunos riesgos para todo el cuerpo. El equipo médico los previene y los vigila de forma activa.

  • Coágulos en las venas: pueden formarse en las piernas (trombosis venosa profunda) o llegar al pulmón (embolia pulmonar). Para evitarlos se usan fundas que aprietan suavemente las piernas, inyecciones que hacen la sangre más líquida y empezar a moverse pronto.

  • Neumonía o pulmón poco abierto: se previenen moviéndose pronto, haciendo ejercicios de respiración profunda y, cuando se indica, usando un aparato para respirar (espirómetro).

  • Anemia (sangre baja): es normal perder algo de sangre en cirugías largas de microcirugía. En pocos casos puede hacer falta una transfusión.

Señales de aviso que debe avisar tras volver a casa

Lo normal es volver a casa entre el día 3 y el 7, cuando el colgajo ya está estable. Algunos problemas, sin embargo, pueden aparecer más tarde. Avise a su equipo médico cuanto antes si nota alguna de estas señales:

  • Cambio rápido de color en la mama nueva (pálida, azulada o muy oscura).

  • Más dolor, más hinchazón o más moratones de repente en la mama o el abdomen.

  • Fiebre.

  • Líquido con mal olor, piel cada vez más roja o pus en cualquier herida.

  • Una herida que se abre de repente o tejido a la vista.

  • Dolor, hinchazón o molestia en la pantorrilla (puede ser un coágulo en una vena).

  • Dificultad para respirar o dolor en el pecho (puede ser un coágulo en el pulmón: llame a urgencias).

La mayoría de las mujeres se recupera sin problemas graves

Aunque la lista pueda parecer larga, conviene recordar algo importante: la gran mayoría de las mujeres que se operan de reconstrucción con colgajo DIEP en centros con experiencia se recupera sin problemas serios. Las claves de una recuperación segura son: la vigilancia estrecha en el hospital, unos buenos cuidados de la herida en casa y avisar pronto al equipo médico cuando algo no va bien. El colgajo DIEP sigue siendo una de las opciones más seguras y que más satisfacen, justo porque sus riesgos se conocen bien y se controlan bien.

Preguntas frecuentes

¿Qué probabilidad hay de perder el colgajo tras una cirugía DIEP?

En centros con experiencia en microcirugía, se pierde todo el colgajo en torno al 1 a 5% de los casos. Perder solo una parte es más frecuente, pero muchas veces se puede tratar. Los factores que más suben el riesgo son fumar, la diabetes, haber recibido radioterapia antes, la obesidad y la edad avanzada.

¿Cuánto tiempo me vigilarán en el hospital?

La mayoría de las mujeres se quedan entre 3 y 7 días ingresadas tras una cirugía DIEP. Las primeras 72 horas son las de mayor vigilancia, con controles del colgajo cada hora por parte del personal de enfermería. Poco a poco, según el colgajo se estabiliza, los controles se van espaciando.

¿Qué diferencia hay entre congestión venosa y problema de la arteria?

En la congestión venosa, la sangre no puede salir bien del colgajo: este se hincha y se oscurece. En el problema de la arteria (trombosis arterial), la sangre no llega al colgajo: este se ve pálido y se nota frío. Las dos necesitan una cirugía rápida para arreglarlas, pero los problemas de las venas son los más frecuentes.

¿Cuándo debo llamar a mi cirujano tras volver a casa?

Llame enseguida si nota un cambio rápido de color en la mama, más dolor o más hinchazón de repente, fiebre por encima de 38,5 °C, líquido con mal olor, una herida que se abre, dolor en la pantorrilla o dificultad para respirar. Pueden ser señales tempranas de problemas que necesitan atención urgente.

¿Se puede evitar la necrosis grasa?

Del todo no, pero sí se puede bajar el riesgo. Lo más importante es no fumar antes ni después de la cirugía. Además, el cirujano elige con cuidado qué partes del colgajo conserva según la sangre que reciben, y así reduce el riesgo de necrosis grasa.

Seguir leyendo

Estos problemas forman parte de la reconstrucción con colgajo DIEP. Lea también la guía completa de recuperación semana a semana y las opciones de reconstrucción mamaria inmediata. Vea también la reconstrucción mamaria primaria.

Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada».

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