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Reconstrucción mamaria con colgajo DIEP: su propio tejido abdominal, sin sacrificar el músculo


El colgajo DIEP (que usa una arteria de la parte baja del abdomen) es la técnica más avanzada para reconstruir el pecho con el propio tejido de la paciente. Esta cirugía con microscopio permite crear pechos de aspecto y tacto naturales a partir de la piel y la grasa de más de la parte baja del abdomen, sin cortar los músculos del vientre y, por tanto, sin perder fuerza ni función en el tronco.

Qué es el colgajo DIEP

El colgajo DIEP aprovecha la piel y la grasa de más de la parte baja del abdomen —parecida al tejido que se quita en una abdominoplastia— para formar un pecho nuevo. A diferencia de técnicas antiguas que cortaban parte del músculo del vientre, el DIEP respeta el músculo y usa solo piel, grasa y los vasos sanguíneos necesarios para mantener vivo el tejido.

Los vasos clave (llamados perforantes) son los que llevan sangre al tejido del abdomen. Durante la cirugía, el cirujano localiza esos vasos, los separa con cuidado y los desconecta para volver a unirlos a los vasos del tórax. Esta unión con microscopio hace que el tejido trasladado reciba bien la sangre en su nueva posición.

Un poco de anatomía

Los vasos de la parte baja del abdomen salen de la pelvis y suben a través de los músculos del vientre para llevar sangre a la piel y la grasa de esa zona. El tejido del abdomen entre el ombligo y el pubis suele dar suficiente grasa y piel para formar un volumen de pecho parecido al natural. Su tacto se parece mucho al del tejido del pecho —blando, flexible y con un peso y un movimiento naturales—, lo que lo hace ideal para reconstruir.

La cirugía, paso a paso

La cirugía se hace en varios pasos bien coordinados, todos en una sola operación:

El mapa previo de los vasos: antes de operar, una prueba de imagen (angio-TC o resonancia) dibuja un mapa detallado de los vasos del abdomen. Esa imagen ayuda al cirujano a encontrar los mejores vasos, lo que mejora la precisión y el resultado.

Sacar el colgajo: empieza con una incisión en la parte baja del abdomen, parecida a la de una abdominoplastia. El cirujano separa con cuidado los vasos elegidos, sigue su recorrido a través del músculo sin romperlo y retira una parte de piel y grasa del abdomen con sus vasos.

Unir los vasos con microscopio: se vuelven a unir los vasos del colgajo del abdomen con los vasos del tórax. Con un microscopio, el cirujano cose estos vasos tan finos —muchas veces de 1 a 3 milímetros— para que vuelva a entrar sangre en el tejido trasladado. Los vasos del tórax que más se usan son los que están detrás de las costillas.

Dar forma al pecho: una vez que vuelve a llegar la sangre, el cirujano moldea el tejido del abdomen para formar el volumen del pecho, buscando que case con el otro pecho o que los dos queden iguales en una reconstrucción de los dos lados. Este paso es a la vez técnico y estético.

Cerrar el abdomen: termina la cirugía, de forma parecida a una abdominoplastia estética. El cirujano tensa los músculos del vientre si hace falta, quita la piel de más y recoloca el ombligo, lo que mejora el contorno del abdomen como ventaja añadida.

«La cirugía duró unas diez horas, pero me desperté con dos pechos nuevos y un abdomen más plano. El equipo me explicó cómo habían desconectado los vasos que llevaban sangre al tejido de mi abdomen y los habían vuelto a conectar a vasos del tórax con pequeñas suturas bajo el microscopio. La precisión con la que trabajan me dejó impresionada.» — Melody, 43 años, reconstrucción DIEP de los dos lados

Ventajas del colgajo DIEP

Respetar el músculo es la gran ventaja frente a las técnicas antiguas. Al dejar intactos los músculos del vientre, el DIEP conserva la fuerza y la función del tronco y baja el riesgo de hernia o de debilidad de la pared del abdomen.

Sus resultados, en aspecto y tacto, están siempre entre los mejores de todas las técnicas de reconstrucción. Como usa tejido propio vivo con cualidades muy parecidas al tejido del pecho, el pecho reconstruido se ve, se mueve y se siente muy natural. Muchas mujeres dicen que su reconstrucción DIEP se siente como una parte de sí mismas, no como algo de fuera.

La estabilidad a largo plazo da tranquilidad. A diferencia de los implantes, que pueden necesitar cambios, el colgajo DIEP pasa a formar parte del cuerpo para siempre. El tejido vivo se integra sin tener que preocuparse por roturas del implante, contractura capsular o nuevos cambios. Los cambios de peso afectan al pecho reconstruido igual que al resto del cuerpo.

Mejorar el abdomen es una ventaja añadida, parecida a la de una abdominoplastia. Además, como aguanta mejor la radioterapia, el colgajo DIEP es una opción muy valiosa para mujeres que han recibido radioterapia, ya que el tejido trasladado lleva su propia sangre sana a una zona que antes recibió radioterapia.

Cosas a tener en cuenta y límites

A pesar de sus ventajas, el DIEP no es adecuado para todas las mujeres. Hace falta suficiente tejido en el abdomen: con poca grasa puede no haber volumen disponible. Las cirugías de abdomen anteriores pueden complicar las cosas, ya que operaciones como una abdominoplastia o una liposucción pueden haber dañado los vasos clave.

Hace falta mucha experiencia en cirugía con microscopio, y eso limita dónde se puede hacer. No todos los cirujanos plásticos hacen estas cirugías tan complejas, así que puede que tenga que ir a un centro especializado. La cirugía suele durar entre 4 y 8 horas para un solo pecho, con ingresos de 3 a 7 días y recuperaciones de 6 a 8 semanas.

Las cicatrices son grandes, tanto en el abdomen como en el pecho. La cicatriz del abdomen suele quedar escondida bajo la ropa interior y va de una cadera a la otra. Entre los riesgos de la cirugía con microscopio están los problemas de circulación, que pueden obligar a operar de nuevo de urgencia (en torno al 5-15% de los casos) y, en casos extremos, la pérdida del colgajo.

Cómo es la recuperación tras el colgajo DIEP

El ingreso en el hospital suele ser de 5 a 7 días. Durante ese tiempo, el personal de enfermería vigila de cerca el riego de sangre del colgajo —a veces cada hora durante las primeras 24-48 horas— mirando el color, la temperatura y con un eco-Doppler de mano (un aparato que deja oír la sangre).

La mayoría de los cirujanos aconsejan dormir con la parte de arriba del cuerpo algo elevada y no dormir boca abajo durante varias semanas. Los primeros días conviene mantener una postura algo encorvada para no tirar de la herida del abdomen.

Las limitaciones físicas se van soltando poco a poco: las semanas 1 y 2 traen bastantes restricciones; en las semanas 3 y 4 se gana autonomía; entre la 5 y la 6 suele poder volverse a un trabajo tranquilo; y entre la 8 y la 12 se retoman, poco a poco, las actividades más fuertes.

«Las dos primeras semanas fueron lo más duro: manejar los drenajes, moverme poco y necesitar ayuda para tareas básicas. En la cuarta semana me sentí bastante mejor; a las seis volví al trabajo de oficina, y a los tres meses me sentía casi normal.» — Laura, seis meses después de su reconstrucción DIEP

Resultados a largo plazo y cuidados

El aspecto sigue cambiando durante 6 a 12 meses, a medida que baja la hinchazón y los tejidos se asientan. El resultado final suele ser una forma de pecho natural, con una textura y un movimiento muy parecidos a los de un pecho no operado.

Los cambios de sensibilidad cambian mucho de una mujer a otra. La mayoría notan un adormecimiento para siempre en el pecho reconstruido, aunque algunas dicen que con los años recuperan parte de la sensibilidad. Hoy ya hay centros que ofrecen reconectar el nervio durante la propia cirugía DIEP.

A diferencia de los implantes, que pueden necesitar cambios, la reconstrucción DIEP pasa a ser una parte permanente del cuerpo y no necesita grandes cuidados. El tejido trasladado se integra del todo y responde a los cambios de temperatura, al movimiento e incluso a los cambios de hormonas de forma muy parecida al tejido del pecho.

«Mi pecho reconstruido es una parte más de mí: se siente natural, se mueve de forma natural y envejece a mi mismo ritmo. A diferencia de amigas con implantes que ya han necesitado cambios, mi reconstrucción no ha necesitado ningún cuidado especial. El colgajo DIEP fue la elección adecuada para mi vida activa.» — Patricia, ocho años después de su reconstrucción DIEP

Preguntas frecuentes sobre la reconstrucción con colgajo DIEP

¿Cuánto dura la cirugía del colgajo DIEP?

Un colgajo DIEP suele durar entre 4 y 8 horas para un solo pecho. La reconstrucción de los dos lados es más larga, muchas veces de 8 a 12 horas. La duración depende de lo complejo que sea unir los vasos con microscopio y de cuánto haya que moldear el pecho.

¿Cómo es el tiempo de recuperación tras una reconstrucción con colgajo DIEP?

El ingreso suele ser de 5 a 7 días. La mayoría de las pacientes pueden volver a un trabajo tranquilo en 5 a 6 semanas y retomar actividades más fuertes a partir de las 8 a 12 semanas. La recuperación completa, con el resultado final, se alcanza hacia los 6 a 12 meses.

¿Quién es buena candidata para una reconstrucción con colgajo DIEP?

Son buenas candidatas las mujeres con suficiente tejido en el abdomen (piel y grasa) que no hayan tenido cirugías de abdomen anteriores que puedan haber dañado los vasos de la parte baja del abdomen. Deben tener buena salud general y estar dispuestas a pasar por una cirugía larga y compleja.

¿Cuál es la diferencia entre un colgajo DIEP y un colgajo TRAM?

La diferencia clave es que se respeta el músculo. El colgajo TRAM se lleva parte del músculo del vientre junto con la piel y la grasa, lo que puede debilitar la pared del abdomen y subir el riesgo de hernia. El DIEP usa solo piel, grasa y vasos sanguíneos, y deja los músculos intactos, lo que da mejor fuerza en el tronco y una recuperación más rápida.

¿Se siente natural un pecho reconstruido con colgajo DIEP?

Sí. La reconstrucción con colgajo DIEP se considera, en general, la que da los resultados más naturales en aspecto y tacto de todas las técnicas. Al usar tejido propio vivo, el pecho reconstruido es blando, cálido y se mueve con naturalidad. Además, cambia con el peso a lo largo del tiempo, manteniendo unas proporciones armónicas.

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Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada». Para más información, visite breastreconstructionsurgeon.com.

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