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Colgajo del Dorsal Ancho (LD): reconstrucción mamaria fiable con tejido de la espalda


Si está pensando en reconstruirse el pecho tras una extirpación de la mama (mastectomía), el colgajo del dorsal ancho (LD) es una de las opciones más fiables y flexibles que hay. Esta técnica usa tejido de la espalda —en concreto el músculo dorsal ancho junto con la piel y la grasa que lo cubren— para reconstruir el pecho. A diferencia de las cirugías con microscopio como el colgajo DIEP, el colgajo LD mantiene en todo momento su propio riego de sangre durante el traslado, lo que lo hace muy seguro, con un riesgo muy bajo de que el colgajo se pierda por completo.

El músculo dorsal ancho, en pocas palabras

El dorsal ancho es un músculo grande, plano y con forma de triángulo que ocupa la parte media y baja de la espalda y va desde la columna hasta debajo del brazo. Participa en movimientos del hombro y del brazo, como tirar o girar. Como otros músculos de la espalda y el hombro hacen buena parte de su trabajo, se puede trasladar una parte de este músculo con seguridad sin causar, en la mayoría de las mujeres, una pérdida de fuerza importante.

La sangre del músculo viene de los vasos toracodorsales, que salen de la arteria y la vena de la axila. Estos vasos dan un riego de sangre fuerte y constante, y son la razón principal de que el colgajo LD sea tan seguro. Como el riego de sangre se mantiene durante el traslado, no hace falta volver a unir los vasos con microscopio, una ventaja importante frente a los colgajos libres.

Cómo es la cirugía, paso a paso

La cirugía sigue un orden bien planeado y suele durar entre 3 y 4 horas para un solo pecho, menos que los colgajos libres más complejos.

La planificación antes de la cirugía se hace con la paciente despierta y de pie. El cirujano marca tanto la zona de la espalda de donde se saca el tejido como la zona del tórax que se va a reconstruir. La isla de piel de la espalda se diseña para dar el tejido necesario y, a la vez, dejar la cicatriz en un punto que el tirante del sujetador pueda tapar.

Para sacar el colgajo, el cirujano hace una incisión en la espalda, normalmente horizontal o en diagonal. Localiza con cuidado el músculo dorsal ancho y sus vasos (los toracodorsales). Después separa una parte del músculo, junto con la piel y la grasa de encima, de los tejidos de al lado, cuidando los vasos sanguíneos necesarios.

El colgajo se traslada por un túnel hecho bajo la piel, que va desde la espalda, por debajo de la axila, hasta el tórax. El tejido se desliza con cuidado por ese túnel sin perder su conexión con los vasos: esa es la característica que diferencia al colgajo LD de las técnicas de tejido libre.

Una vez en su sitio, el cirujano moldea el tejido trasladado para formar un volumen de pecho natural. En muchos casos se coloca un implante debajo del colgajo para dar volumen y proyección de más. Otra opción es empezar con un expansor tisular (globo que estira la piel). En algunas mujeres con suficiente tejido en la espalda, un colgajo LD ampliado puede dar volumen suficiente sin necesidad de implante.

Por último, se cierran la zona de la espalda y las heridas del pecho, y se ponen drenajes (tubos finos que recogen líquido) en las dos zonas para manejar el líquido durante la primera fase de curación.

Variantes del colgajo LD

Hay varias variantes del colgajo LD para responder a distintas necesidades de reconstrucción y a la situación de cada paciente.

El colgajo LD con implante es la forma más frecuente. El tejido natural de la espalda cubre muy bien el implante y da un aspecto más natural que la reconstrucción solo con implante. Esta combinación va especialmente bien en las zonas de arriba y del lateral del pecho.

El colgajo LD ampliado añade grasa y piel de más de la espalda y del costado para ganar volumen. Esta variante a veces permite reconstruir sin implante, sobre todo en mujeres con suficiente tejido o que quieren un volumen de pecho más discreto. Si después hace falta más volumen, varias sesiones de relleno con grasa propia (lipofilling) permiten afinar el resultado.

El mini colgajo LD usa una parte más pequeña del músculo para la reconstrucción de una parte del pecho tras una cirugía conservadora, o para corregir cambios de forma de cirugías anteriores.

Las grandes ventajas del colgajo LD

El colgajo LD sigue siendo muy usado en la reconstrucción del pecho por varias buenas razones.

La fiabilidad es, quizá, su mayor ventaja. Como el colgajo conserva su propio riego de sangre, el riesgo de que se pierda por completo es muy bajo, claramente menor que el de los colgajos libres. Esto hace del LD una opción muy valiosa para las mujeres que han recibido radioterapia.

Que aguante tan bien la radioterapia es otra gran ventaja. El músculo trasladado lleva tejido sano y con buen riego de sangre a la zona del tórax y da una base mucho mejor que la piel que ha recibido radioterapia por sí sola. En mujeres que han recibido o van a recibir radioterapia, el colgajo LD puede mejorar mucho los resultados frente a una reconstrucción solo con implante sobre piel que ha recibido radioterapia.

Desde el punto de vista técnico, esta cirugía exige menos que una reconstrucción con colgajo libre y microscopio. No hace falta experiencia en microcirugía, así que está disponible en más hospitales que hacen reconstrucción del pecho. Las 3 a 4 horas de cirugía suponen, además, menos tiempo bajo anestesia.

Su flexibilidad permite usarlo como reconstrucción inmediata o diferida, en uno o en los dos lados, e incluso como opción de rescate cuando otras técnicas han fallado.

Cosas importantes y posibles límites

Como cualquier cirugía, el colgajo LD tiene aspectos que conviene hablar con el cirujano antes de decidir.

Queda una cicatriz en la espalda, no se puede evitar. Suele estar en un punto que el tirante del sujetador puede tapar, pero las mujeres que llevan a menudo ropa con la espalda al aire deben pensar cómo se sienten con esto. La cicatriz se aclara mucho en 12 a 18 meses.

Algunas mujeres pueden notar una ligera debilidad del hombro o del brazo tras el traslado del dorsal ancho. La mayoría se adaptan bien, porque otros músculos compensan ese trabajo. Aun así, las deportistas que dependen mucho de movimientos de tirar —remeras de competición, escaladoras o nadadoras— pueden notar más efecto en su rendimiento.

La llamada deformidad por movimiento es otra posibilidad a tener en cuenta. En algunos casos, el pecho reconstruido se mueve o cambia de forma cuando el resto del dorsal ancho se contrae con ciertos movimientos del brazo. Se puede evitar cortando el nervio del músculo durante la cirugía, o tratar después con una pequeña cirugía o con inyecciones de toxina botulínica.

Cuando se combina con un implante, siguen valiendo las cosas habituales de los implantes: posible contractura capsular, rotura y un eventual cambio del implante al cabo de 10 a 20 años.

Recuperación y rehabilitación

La recuperación tras una reconstrucción con colgajo LD sigue, en general, un calendario bastante previsible, aunque cada mujer lo vive a su manera.

El ingreso en el hospital suele ser de 1 a 3 días, más corto que en los colgajos más complejos. Los drenajes se quedan entre 7 y 14 días, tanto en el pecho como en la espalda. Durante las primeras 3 o 4 semanas se evitan los movimientos por encima de la cabeza y levantar peso.

La fisioterapia suele empezar entre 2 y 4 semanas después de la cirugía y se centra en recuperar el movimiento y la fuerza del hombro y del brazo. La mayoría de las mujeres recuperan una muy buena función con ejercicios constantes.

La vuelta a la actividad va poco a poco: actividades suaves del día a día en las dos primeras semanas, vuelta a un trabajo tranquilo entre las semanas 4 y 6, actividades físicas más fuertes entre las semanas 8 y 12, y vuelta completa al deporte y a todo entre los 3 y los 6 meses tras la cirugía.

¿Quién es buena candidata para el colgajo LD?

El colgajo LD puede ser una muy buena opción para mujeres que no tienen suficiente tejido en el abdomen para un DIEP, que han tenido cirugía de abdomen que descarta un colgajo del abdomen, que necesitan reconstrucción después de la radioterapia, cuyo intento anterior de reconstrucción ha fallado y necesita rescate, o que prefieren una cirugía más corta y menos compleja que las opciones con microscopio.

Puede ser menos adecuado para mujeres con cirugía de espalda anterior o daño de los vasos toracodorsales, que dependen mucho del dorsal ancho por deporte o trabajo, o que tienen muy poco tejido en la espalda.

Colgajo LD frente a colgajo DIEP: ¿en qué se diferencian?

Tanto el colgajo LD como el DIEP usan tejido propio, pero se diferencian en cosas importantes. El DIEP usa tejido del abdomen y es un colgajo libre que necesita volver a unir los vasos con microscopio; suele dar más volumen para pechos más grandes sin necesidad de implante. La cirugía es más larga (entre 4 y 8 horas) y la recuperación, más larga.

El colgajo LD usa tejido de la espalda y conserva su propio riego de sangre, lo que supone una cirugía más corta (3 a 4 horas) y menos riesgo de que el colgajo se pierda. A cambio, muchas veces necesita un implante de más para lograr suficiente volumen. Al no necesitar microcirugía, está disponible en más centros.

Su cirujano le ayudará a decidir qué técnica encaja mejor con su tipo de cuerpo, su historial de tratamiento, su forma de vida y sus objetivos. No hay una única «mejor» técnica: la opción correcta es la que encaja con su situación y lo que usted prefiere.

Cómo es a largo plazo

La satisfacción a largo plazo con la reconstrucción mediante colgajo LD suele ser alta. El tejido trasladado pasa a formar parte natural del pecho y la sensibilidad puede recuperarse en parte con el tiempo. Las pacientes cuentan que la zona de la espalda cura bien y que la cicatriz se va disimulando con los meses y los años.

En quienes combinaron el colgajo LD con un implante, la capa de tejido da un aspecto más natural y un envejecimiento más armónico que la reconstrucción solo con implante. La capa de músculo y grasa amortigua el implante y hace que se noten menos sus bordes.

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Que el colgajo LD siga usándose tanto en la reconstrucción del pecho de hoy se debe a su mezcla única de seguridad, fiabilidad y capacidad de adaptarse. Tanto como primera opción como en casos de rescate, sigue dando muy buenos resultados a mujeres en cada etapa del proceso de reconstrucción.

Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada».

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