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Cambio del expansor tisular por el implante definitivo: qué esperar de la segunda cirugía

Ilustración del cambio del expansor tisular.

¿Ha terminado ya la fase de expansión de su reconstrucción de la mama? Entonces está a punto de empezar la segunda etapa: el momento en que cambiamos el expansor tisular (un globo temporal que estira la piel poco a poco) por el implante definitivo. Para muchas mujeres, este paso trae a la vez alivio y nervios. Alivio, porque los rellenos poco a poco y esa sensación tirante y rara del expansor ya casi han pasado. Nervios, porque a veces nadie le ha explicado del todo cómo serán las próximas semanas.

Este artículo quiere darle esa imagen clara y tranquila: cómo es la cirugía, cuánto dolor puede esperar de verdad y cómo se siente la recuperación semana a semana.

Por qué hace falta una segunda cirugía

La reconstrucción con implante en dos etapas es la forma más común de reconstruir el pecho tras la extirpación de la mama (mastectomía). En la primera etapa, el cirujano coloca un expansor temporal y ajustable debajo del músculo del pecho. Durante varias semanas, ese globo se va rellenando poco a poco con suero (agua con sal) a través de una pequeña válvula. Así estira la piel y el músculo y crea el espacio donde luego irá el implante definitivo.

El expansor es, a propósito, un aparato temporal. Sirve para crear espacio, pero queda más duro y tirante que un implante, y no está pensado para ser cómodo ni bonito a largo plazo. En la segunda etapa cambiamos ese globo por el implante definitivo, que es blando y tiene una forma más natural.

¿Cuándo se hace el cambio?

El momento se elige con cuidado. La mayoría de los cirujanos hacen el cambio entre 1 y 3 meses después del último relleno. Esperar ese tiempo deja que los tejidos se asienten del todo, que baje la hinchazón de la expansión y que la piel encuentre su forma final. Hacerlo antes sube el riesgo de problemas y de un resultado menos natural; hacerlo más tarde no aporta nada.

En las semanas antes de la cirugía, su cirujano plástico usará el volumen final del expansor, la posición de sus cicatrices y lo que usted desea para elegir el tamaño, la forma y la superficie del implante.

Cómo es la cirugía

El cambio se hace con anestesia general y suele durar entre 1 y 2 horas. Comparado con la primera etapa, es bastante más corto, más sencillo y más fácil de pasar. Durante la operación, el cirujano saca el expansor por la misma cicatriz, ajusta la bolsa donde va el implante, coloca el implante definitivo, a veces añade algo de grasa propia para suavizar el contorno y cierra la herida con cuidado por la línea de antes. La mayoría de las mujeres vuelven a casa el mismo día.

¿Va a doler? La respuesta sincera

Es la pregunta que casi todas las pacientes me hacen. La respuesta sincera es tranquilizadora: la cirugía de cambio es mucho más leve que la colocación del expansor al principio.

El motivo tiene que ver con el cuerpo. En la primera etapa, el músculo del pecho se separó en parte de las costillas para crear el hueco; de ahí venía la mayor parte de ese dolor profundo y de presión. En el momento del cambio, el músculo ya se ha acostumbrado a su nueva posición. El hueco ya está hecho. No hay que separar el músculo otra vez de la misma manera. Por eso la recuperación es más tranquila y llevadera.

La mayoría de las mujeres describen lo que sienten tras el cambio como una molestia moderada, tirantez y presión, más que como un dolor fuerte. Va bajando poco a poco durante la primera semana y casi desaparece hacia la segunda. Los analgésicos fuertes recetados suelen hacer falta solo unos días; después, la mayoría pasa a analgésicos normales de farmacia.

Recuperación semana a semana

Semana 1: descanso

Espere molestias moderadas, sensación de tirantez en el pecho y algo de hinchazón. Duerma boca arriba, un poco incorporada, y no levante más de 2 kilos. Mantenga los brazos por debajo del hombro. Un sujetador especial de después de la cirugía, usado de día y de noche, ayuda a bajar la hinchazón y a proteger la mama nueva.

Semanas 2 y 3: volver a la vida normal

Las molestias bajan bastante. La mayoría de las mujeres ya pueden conducir, volver a un trabajo de oficina y hacer tareas suaves en casa. Si se pusieron drenajes (tubos finos que recogen líquido), se suelen quitar en una visita cuando sale ya muy poco líquido.

Semanas 4 a 6: vuelta a lo normal

Puede retomar la mayoría del ejercicio suave: andar, yoga tranquilo, bici sin esfuerzo. Durante estas 4 a 6 semanas, evite levantar peso, hacer ejercicios fuertes de pecho o cualquier cosa que fuerce el músculo del pecho. En este tiempo, el implante se va colocando en su sitio final.

Meses 2 y 3: se ve el resultado final

La hinchazón desaparece del todo, el implante se ablanda dentro de su bolsa y la mama toma su forma definitiva. Es el momento en que muchas mujeres dicen que por fin vuelven a «reconocerse».

¿Quién es buena candidata?

Si ha terminado la expansión sin problemas importantes y su piel y sus tejidos han curado bien, es una buena candidata. Su cirujano valorará la calidad de la piel, si los tejidos están estables (al menos 1 a 3 meses desde el último relleno), cómo lograr la simetría, si ha recibido radioterapia antes y si sus expectativas son realistas.

Pequeños detalles que marcan la diferencia

Una de las mejoras menos conocidas de la reconstrucción de hoy es añadir grasa propia (lipofilling) en el momento del cambio. Se saca una pequeña cantidad de su propia grasa, con una liposucción suave del abdomen o los muslos, se prepara y se inyecta justo bajo la piel. Así se suaviza la zona de arriba del pecho, se disimulan los escalones que se podrían ver y se logra un contorno más natural. Añade muy poco tiempo de recuperación y mejora el resultado de forma constante.

Para terminar: la fase más fácil

Si la colocación del expansor en la primera etapa le costó más de lo que esperaba, no es la única, y la buena noticia es que el cambio suele ser la parte más suave del camino. La recuperación es más rápida, el dolor es más leve y el resultado es ese contorno blando y terminado por el que ha trabajado en cada cita de relleno.

Llegue a esta segunda cirugía sabiendo qué esperar, y verá que la experiencia se parece al alivio que llevaba tiempo esperando.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duele el cambio del expansor?

La mayoría de las mujeres notan esta segunda cirugía bastante más suave. Espere molestias moderadas durante 3 a 5 días, bien controladas con los analgésicos recetados, y vuelta a la mayoría de las actividades suaves en 1 a 2 semanas.

¿Cuándo se hace el cambio?

Normalmente entre 1 y 3 meses después del último relleno.

¿Cuánto dura la cirugía?

Entre 1 y 2 horas. La mayoría de las mujeres vuelven a casa el mismo día.

¿Me pueden poner grasa propia al mismo tiempo?

Sí, y a muchas mujeres les viene bien. La grasa propia (lipofilling) durante el cambio suaviza la zona de arriba del pecho y da un contorno más natural.

Seguir leyendo

Esta segunda cirugía completa la reconstrucción con expansor tisular e implante, una de las opciones de reconstrucción mamaria inmediata. Vea también cómo la radioterapia afecta a sus opciones.

Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada».

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