Fibrosis mamaria tras la radioterapia: qué ayuda — injerto de grasa, fisioterapia y reconstrucción

La fibrosis mamaria tras la radioterapia significa que la piel y el tejido se vuelven más firmes, más tirantes y a veces más oscuros. Aparece poco a poco, a lo largo de meses o incluso años después del tratamiento con radiación. La buena noticia es que hay tratamientos que pueden ablandar el tejido de nuevo. Entre ellos están la fisioterapia, el cuidado de la piel, el injerto de grasa (lipofilling) y, en algunos casos, una reconstrucción mamaria. Este artículo explica con palabras sencillas qué ayuda y cuándo conviene hablar con su equipo médico.
En este artículo
¿Qué es la fibrosis mamaria por radioterapia?
La radioterapia (tratamiento con radiación) va dirigida contra las células del cáncer. Pero en la zona tratada alcanza también tejido sano. El tejido responde formando una especie de cicatriz por dentro. Los médicos lo llaman fibrosis. La mama se nota entonces más firme, la piel se estira menos y el pecho puede parecer más pequeño o algo torcido.
La fibrosis no es una enfermedad de la mama en sí. Es un efecto tardío conocido de la radioterapia. Puede aparecer después de una cirugía conservadora de la mama, después de una extirpación de la mama (mastectomía) y también después de una reconstrucción mamaria.
Fibrosis por radiación o contractura capsular: ¿cuál es la diferencia?
Los dos nombres se parecen, pero significan cosas distintas. La fibrosis por radiación afecta a su propio tejido: la piel, la grasa y la pared del tórax se vuelven más firmes. La contractura capsular solo existe cuando hay un implante. El cuerpo forma alrededor de cada implante una capa fina de tejido cicatricial. Si esa capa se engrosa, se endurece y se contrae, hablamos de contractura capsular. Después de la radioterapia pueden aparecer las dos a la vez. El tratamiento es distinto. Por eso es importante que su equipo distinga bien qué ocurre en su caso.
Cómo se nota la fibrosis
Los cambios suelen llegar despacio. Muchas mujeres notan primero que la mama se siente distinta a antes. Estas son las señales más habituales:
Una mama dura después de la radioterapia, que se nota firme o tirante.
Piel más gruesa, más oscura o brillante en la zona irradiada.
Sensación de tirantez, y a veces tirones o dolor en la mama y la axila.
Una mama que se hace más pequeña o que tira hacia arriba.
Menos movilidad del hombro del lado tratado.
Con un implante: una mama más dura, más redonda y más alta que la otra.
Estas señales son molestas, pero casi nunca son peligrosas. Aun así, un endurecimiento nuevo o un bulto siempre se debe examinar.
Por qué aparece la fibrosis tras la radioterapia
La radioterapia actúa en varias fases. Durante el tratamiento, la piel reacciona con enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad. En los meses siguientes, el tejido forma más tejido conjuntivo firme y se estira menos. Con los años, el tejido puede seguir encogiéndose y engrosándose.
Al mismo tiempo cambian los vasos sanguíneos pequeños de la zona irradiada. El tejido recibe menos sangre. Por eso la piel irradiada cicatriza más despacio después de operaciones posteriores. Y por eso muchos tratamientos buscan mejorar el riego sanguíneo y la elasticidad.
Fibrosis mamaria tras la radioterapia: tratamiento que ayuda
La fibrosis pocas veces desaparece del todo. Pero muchas veces se puede aliviar bastante. Lo que mejor funciona suele ser una combinación de varias medidas. Cuáles le convienen a usted depende de lo intensa que sea la fibrosis y de cómo se haya tratado su mama.
Fisioterapia, estiramientos y masaje de la cicatriz
La fisioterapia suele ser el primer paso. Los estiramientos suaves de hombro, brazo y pared del tórax mantienen el tejido flexible. El masaje de la cicatriz puede soltar adherencias y dejar la piel más elástica. Es importante empezar pronto y practicar con regularidad. Pida que le enseñe los ejercicios un fisioterapeuta con experiencia en cáncer de mama. Llegue solo hasta donde pueda sin dolor fuerte.
Cuidado de la piel y drenaje linfático
La piel irradiada está seca y sensible. Una crema suave y nutritiva la mantiene elástica. Proteja la zona del sol, porque la piel irradiada tolera peor la luz ultravioleta. Algunas mujeres tienen además hinchazón por acumulación de linfa. En ese caso puede ayudar un drenaje linfático manual. Pregunte a su equipo si eso tiene sentido para usted.
Injerto de grasa (lipofilling) en la fibrosis
El injerto de grasa (lipofilling) es uno de los tratamientos más importantes para la fibrosis tras la radioterapia. Se aspira grasa propia del abdomen o del muslo y se inyecta en la mama en capas finas. La grasa no solo rellena los hundimientos. También contiene células que favorecen la formación de vasos sanguíneos nuevos. Así, el tejido irradiado puede quedar más blando, más móvil y mejor irrigado.
El cuerpo reabsorbe una parte de la grasa. Por eso suelen hacer falta varias sesiones, separadas por unos meses. La intervención es pequeña y muchas veces se hace de forma ambulatoria. Puede leer más en el artículo Injerto de grasa (lipofilling) para defectos mamarios tras la cirugía conservadora y la radioterapia.
Medicamentos
Algunos centros añaden medicamentos cuando la fibrosis es intensa. Si eso le conviene a usted lo decide su equipo médico. Ellos conocen todo su tratamiento y pueden valorar los beneficios y los efectos secundarios. No tome ningún producto por su cuenta.
Radioterapia con implante: qué le pasa al implante
Muchas mujeres preguntan: ¿puedo recibir radioterapia si llevo un implante? Sí, es posible. El implante en sí no se estropea con la radiación. Pero el tejido que lo rodea sí reacciona. El riesgo de contractura capsular es bastante mayor después de la radioterapia que sin ella. También son más frecuentes los problemas de cicatrización y los cambios de forma.
Si la contractura capsular llega a molestar, hay varios caminos:
Cambio de implante: se retira el tejido cicatricial duro y se coloca un implante nuevo. Después de la radioterapia, sin embargo, el problema puede volver.
Grasa propia: el lipofilling alrededor del implante puede ablandar la piel y mejorar la cobertura.
Colgajo de tejido propio: el implante se sustituye por tejido propio, por ejemplo del abdomen o de la espalda. O se añade un colgajo para cubrir el implante con tejido sano.
Qué camino encaja depende de su piel, de su constitución y de sus deseos. Lo explica con más detalle el artículo Cómo influye la radioterapia en sus opciones de reconstrucción mamaria.
Reconstrucción mamaria después de la radioterapia: qué opción encaja
Después de la radioterapia se suele preferir una reconstrucción con tejido propio. El tejido vivo del propio cuerpo aporta a la pared del tórax un riego sanguíneo nuevo y no irradiado. Tolera mejor el entorno irradiado y cambia de forma más previsible.
Colgajo DIEP: se trasplantan piel y grasa del bajo vientre con sus propios vasos sanguíneos. La mama se nota natural y blanda.
Colgajo del dorsal ancho: se gira tejido de la espalda hacia la mama. Va muy bien para sustituir piel irradiada. Puede leer más en el artículo Colgajo del Dorsal Ancho (LD).
Implante: también es posible después de la radioterapia, pero con limitaciones. El riesgo de contractura capsular y de problemas de cicatrización es mayor. Algunas mujeres eligen primero un implante y más adelante cambian a tejido propio.
Solo grasa propia: con una mama pequeña o después de una cirugía conservadora, el lipofilling en varias sesiones puede ser suficiente.
Ninguna técnica es la mejor para todas. El equipo valora con usted qué reconstrucción encaja con su cuerpo, su tratamiento y sus deseos.
Momento: cuándo operar después de la radioterapia
Justo después de la radioterapia la piel está irritada y recibe poca sangre. Una operación en ese momento cicatriza peor. Por eso el equipo suele esperar unos meses, hasta que la piel se recupera y la reacción aguda desaparece. No existe un tiempo de espera fijo que sirva para todas.
Antes de decidir, su equipo valora la piel, las cicatrices, el riego sanguíneo y el resto del tratamiento oncológico. Con el injerto de grasa también se espera a que la mama esté curada. Pregunte qué momento tiene sentido en su caso.
Cuándo hablar con su equipo médico
Póngase en contacto con su equipo médico si:
la mama se vuelve de repente más dura, más caliente, más roja o más dolorosa;
nota un bulto nuevo o un endurecimiento nuevo;
la piel se abre, supura o una herida no cierra;
el hombro está cada vez más rígido o le cuesta más levantar el brazo;
la forma o la dureza de la mama le pesa en el día a día.
Muchas de estas molestias se tratan bien. Cuanto antes lo cuente, más opciones habrá.
Preguntas frecuentes sobre la fibrosis mamaria tras la radioterapia
¿Qué tratamiento ayuda en la fibrosis mamaria tras la radioterapia?
No hay un solo tratamiento que haga desaparecer la fibrosis por completo. Casi siempre ayuda una combinación: fisioterapia con estiramientos y masaje de la cicatriz, un buen cuidado de la piel y, si hace falta, un injerto de grasa (lipofilling). Si la mama ha cambiado mucho, también puede tener sentido una reconstrucción con tejido propio. Su equipo médico elige con usted el camino adecuado.
¿Cuál es la diferencia entre fibrosis por radiación y contractura capsular?
En la fibrosis por radiación, el tejido propio de la mama y de la piel se vuelve más firme y menos elástico. La contractura capsular solo afecta a las mujeres con implante: el tejido cicatricial que rodea el implante se contrae y se endurece. Las dos pueden aparecer después de la radioterapia, incluso al mismo tiempo.
Mama dura después de la radioterapia: ¿es normal?
Una mama más firme es frecuente después de la radioterapia y suele aparecer despacio, a lo largo de meses. Es un efecto tardío conocido del tratamiento. Aun así, enseñe a su equipo médico cualquier endurecimiento nuevo, cualquier bulto y cualquier cambio repentino. Solo una exploración puede aclarar qué hay detrás.
¿El injerto de grasa puede ablandar la mama después de la radioterapia?
Sí, un injerto de grasa (lipofilling) puede dejar el tejido irradiado más blando y más móvil. Se aspira grasa propia y se inyecta en la mama en capas finas. Suelen hacer falta varias sesiones, porque el cuerpo reabsorbe una parte de la grasa.
Radioterapia con implante: ¿qué le pasa al implante?
La radiación no estropea el implante en sí. Pero el tejido que lo rodea sí reacciona: el riesgo de contractura capsular, de problemas de cicatrización y de cambios de forma es bastante mayor que sin radioterapia. Por eso el equipo habla antes con usted sobre si un implante es la mejor opción en su caso.
¿Qué reconstrucción mamaria es posible después de la radioterapia?
Después de la radioterapia se suele preferir una reconstrucción con tejido propio, por ejemplo un colgajo DIEP del abdomen o un colgajo del dorsal ancho de la espalda. El tejido vivo y no irradiado tolera mejor el entorno irradiado. Un implante también es posible, pero con más riesgo de problemas.
¿Cuánto hay que esperar tras la radioterapia para una reconstrucción mamaria?
No existe un tiempo de espera fijo que valga para todas. Normalmente el equipo espera unos meses, hasta que la piel y el tejido se han recuperado y la reacción aguda ha pasado. Su equipo médico valora la piel, las cicatrices y el riego sanguíneo, y fija el momento junto con usted.
¿Ayuda la fisioterapia en la fibrosis mamaria tras la radioterapia?
La fisioterapia puede ayudar a mantener la movilidad y la elasticidad. Los estiramientos suaves de hombro y pared del tórax, junto con el masaje de la cicatriz, suelen dejar el tejido más flexible. Es importante empezar pronto y practicar con regularidad. Pida a un profesional que le enseñe los ejercicios.
Preguntas para su equipo médico
¿Tengo fibrosis por radiación, contractura capsular o las dos cosas?
¿Qué ejercicios y qué cuidado de la piel me recomienda?
¿Puedo hacerme un injerto de grasa, y cuántas sesiones harían falta?
¿Qué reconstrucción encaja mejor conmigo después de mi radioterapia?
¿Cuánto debo esperar tras la radioterapia antes de operarme?
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Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro 'Reconstrucción Mamaria Explicada.'
Este artículo es información, no consejo médico
Este artículo explica con palabras sencillas cómo funciona la reconstrucción mamaria. Su objetivo es ayudarle a entender qué opciones existen, para que pueda tomar una buena decisión junto con su médico. No sustituye el consejo médico personal.
Cada situación es distinta. Lo mejor para usted depende de su cuerpo, su enfermedad, su tratamiento y sus propios deseos. Por eso, siga siempre las indicaciones de su médico o de su equipo de tratamiento. ¿Tiene molestias o alguna duda? Póngase en contacto con su médico o con su médico de familia. En caso de urgencia, llame al número de emergencias de su país (112 en España).




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