Injerto de grasa para una reconstrucción mamaria completa: reconstruir el pecho con su propia grasa
- Dr. Mahyar Foumani

- 1 abr
- 4 min de lectura
Actualizado: 11 abr
Para muchas mujeres que piensan en reconstruirse tras una extirpación de la mama (mastectomía), la idea de reconstruir el pecho solo con su propia grasa —sin implantes y sin grandes cirugías con colgajos— puede sonar demasiado buena para ser verdad. Aun así, los avances del relleno con grasa propia (también llamado lipofilling) lo han convertido en una opción real y cada vez mejor para algunas pacientes. La técnica usa células de grasa de otras zonas del cuerpo para formar, en varias sesiones, un nuevo volumen de pecho, con resultados muy naturales y cicatrices mínimas.
¿Qué es el relleno con grasa propia para reconstruir todo el pecho?
El relleno con grasa propia para una reconstrucción completa usa las propias células de grasa de la paciente —obtenidas con una liposucción suave del abdomen, los muslos o los costados— para reconstruir todo el pecho después de una mastectomía. Aunque antes el relleno con grasa propia se usaba sobre todo para afinar el contorno tras otras técnicas, hoy se puede plantear una reconstrucción completa solo con grasa propia. El proceso necesita varias sesiones repartidas en el tiempo, que van aportando, poco a poco, volumen y forma.
Cómo se hace
El relleno con grasa propia sigue un proceso de tres pasos que se repite en cada sesión:
Sacar la grasa: la grasa se obtiene de zonas como el abdomen, los muslos, los costados o los glúteos, con cánulas especiales y aspiración suave, cuidando que las células sigan vivas.
Prepararla: la grasa obtenida se purifica (con centrifugado, lavado o filtrado), separando las células sanas de los líquidos y los restos dañados para que sobrevivan más células.
Inyectarla: la grasa preparada se coloca en el pecho en pequeñas cantidades, repartida en varias capas. Esta colocación tan cuidadosa busca que cada célula quede cerca de un vaso sanguíneo hasta que se formen los nuevos vasos definitivos.
Cada sesión dura, de media, una hora por pecho y permite volver a casa el mismo día. El proceso completo dura entre 1 y 2 años, con 3 a 5 cirugías repartidas.
El papel de la expansión externa: sistemas BRAVA y EVE
Para que sobreviva más grasa, muchos cirujanos usan sistemas de expansión externa antes de la cirugía, como BRAVA o su versión más nueva, EVE. Estos aparatos aplican un vacío suave y controlado sobre el pecho durante varias semanas antes de cada sesión. Esa estimulación aumenta el riego de sangre de la zona, ayuda a que se formen nuevos vasos y crea un buen entorno para que la grasa se integre. La paciente lleva el aparato unas 10 horas al día.
Ventajas de la reconstrucción con grasa propia
Una reconstrucción completa con grasa propia tiene ventajas claras: resultados muy naturales, porque se usan las propias células; una técnica poco agresiva, sin grandes cirugías; un doble efecto estético, al quitar grasa de zonas no deseadas; un proceso poco a poco y a la medida de cada mujer; se respeta del todo el músculo; cicatrices mínimas; y una opción con tejido propio muy valiosa para mujeres que no pueden hacerse los colgajos habituales.
Cosas a tener en cuenta y límites
Conviene tener presentes algunas cosas: la grasa que sobrevive cambia de una persona a otra (40-70%), hay que cumplir bien con el uso de los aparatos de expansión, pueden cambiar un poco el contorno de las zonas de donde se saca la grasa, a veces aparecen quistes de grasa o calcificaciones, y hace falta tener suficiente grasa para sacar.
Recuperación y qué esperar
La recuperación es bastante más sencilla que tras una gran cirugía con colgajos. Cada sesión es ambulatoria (sin ingreso). Los moratones y la hinchazón en la zona de donde se saca la grasa suelen pasar en 1 a 3 semanas. La mayoría de las mujeres vuelven a actividades suaves en pocos días y a las habituales en 1 o 2 semanas.
¿Quién es buena candidata?
Las mejores candidatas son mujeres a las que se ha hecho una mastectomía que conserva el pezón o la piel, que tienen suficiente grasa para sacar del abdomen, los muslos o los costados, que prefieren una reconstrucción del todo natural sin implante y que están dispuestas a hacer varias sesiones a lo largo de 1 a 2 años.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas sesiones necesita una reconstrucción completa con grasa?
La mayoría de las mujeres necesitan entre 3 y 5 sesiones, separadas por 3 a 6 meses, con un proceso total de 1 a 2 años.
¿Cuánta grasa sobrevive en cada sesión?
Lo habitual es que sobreviva para siempre entre el 40% y el 70% de las células. Los sistemas de expansión antes de la cirugía, como BRAVA, mejoran mucho estas cifras.
¿Es seguro el relleno con grasa propia en mujeres con cáncer de mama?
Lo que se sabe hasta ahora apoya que es seguro tras el tratamiento del cáncer. No aumenta el riesgo de que el cáncer vuelva y puede, además, mejorar el tejido dañado por la radioterapia.
¿Qué es el sistema BRAVA?
BRAVA (y su versión EVE) es un aparato de expansión externa que aplica un vacío suave y controlado para preparar el tejido del pecho, y así mejorar mucho la grasa que sobrevive. Se usa unas 10 horas al día durante las dos semanas antes y después de cada sesión.
¿Se puede combinar el relleno con grasa propia con otras técnicas?
Sí. Muchas veces se combina con expansores tisulares. También se usa para afinar el resultado tras reconstrucciones con implante o con colgajo.
Seguir leyendo
La reconstrucción completa con grasa es una de las opciones de reconstrucción mamaria inmediata. Vea también el relleno con grasa propia para pequeños defectos tras lumpectomía y la técnica Goldilocks con tejido propio.
Escrito por el Dr. Mahyar Foumani, cirujano plástico y reconstructivo especializado en reconstrucción mamaria. Basado en el libro «Reconstrucción Mamaria Explicada».


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